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A pesar del pedido de desalojo, Greenpeace sigue acampando

Los 45 activistas continúan firmes frente a Treater S.A. a pesar de haber recibido una orden de desalojo. Los manifestantes fueron intimados dos veces en el día bajo la orden de la fiscal Valeria Panozzo.

La policía se acercó al lugar alrededor de las 14 hs e indicó que contaban con una hora para retirarse de allí. Pasada la hora y media del primer aviso, los oficiales regresaron para dar un segundo aviso.

Desde Greenpreace aseguran que seguirán haciendo frente a la empresa y que no abandonarán el lugar hasta conseguir el cierre del basurero de desechos tóxicos. La ONG responsabiliza a la empresa y a las petroleras de no realizar el tratamiento adecuado para evitar la contaminación del suelo.

"Hablamos con un apoderado de la empresa que nos ofreció una reunión, pero nos mantenemos firmen en que la empresa tiene que cerrar", aseguró el vocero. 

Sin embargo, Treater asegura que cumple con las normas ambientales y que los activistas no están dispuestos a dialogar. Al mismo tiempo, señalaron que la protesta atenta contra la fuente laboral de 100 familias.

"Desde diciembre que no responden, contestaron lavándose las manos, todos están al tanto de las irregularidades y no hacen nada al respecto", afirmó Leonel Mingo, vocero de Greenpeace en Neuquén. 

Según el reporte científico de Greenpeace, la descarga tóxica se está depositando directamente en el suelo sin una zanja de drenaje adecuada y sin revestimiento de impermeabilización. 

El vertedero tóxico es un predio de 13 hectáreas en el que se depositan residuos peligrosos que no son tratados con las regulaciones correspondientes que exige la Ley Provincial de Neuquén N°1875". 

En contradicción con esto Treater afirmó que cumple con todas las normas ambientales de la provincia: "todas nuestras operaciones se desarrollan bajo protocolos de Seguridad y Calidad pensados para la protección de las personas y del medio ambiente. Las tareas que llevamos a cabo son constantemente monitoreadas y supervisadas por nuestros clientes, entidades gubernamentales, y por la autoridad de aplicación, la subsecretaria de Ambiente de Neuquén".

"Hablamos con un apoderado de la empresa que nos ofreció una reunión, pero nos mantenemos firmen en que la empresa tiene que cerrar", aseguró el vocero.  

Desde Greenpeace aseguran que esos desechos son dañinos para la salud. Han enviado muestras del suelo a la Universidad Exxeter de Inglaterra donde han encontrado una gran cantidad de tóxicos pesados, incluyendo plomo.

Imágenes de Greenpeace