Columnistas

El espejo del "Colo" Mac Allister en Neuquen y Rio Negro

Por Daniel Olivera
Director de El Neuquino

El Colorado Mac Allister quedó en el recuerdo del hincha de Boca de los años 90 como uno de esos Picapiedras capaces de "ir trabar una pelota con la cabeza". Sentado en su palco presidencial de la Bombonera, un Mauricio Macri de bigotitos se rompía las manos aplaudiendo cada patada de karateca que el Colo le aplicaba a los rivales. Mac Allister era -en el imaginario de Macri- el soldado ideal (la contracara del inmanejable talento de Riquelme) para mil batallas.

Cuando el fútbol dejó paso a la política (en verdad el fútbol es política en la Argentina y el mundo), Mauricio cooptó a ese Colorado de voz aflautada para que se ocupara de manejar el deporte en la Argentina. Como si ser marcador de punta de Boca le diera un carnet habilitante para manejar una Secretaria de Estado. Es justo aclarar que Mac Allister también había sumado puntos, a los ojos de Macri, con otros "negocios".

El fracaso fue mayúsculo. Si le hubieran dado la Diez de la Selección habría hecho mejor papel. Entonces Macri lo reciclo como su "delegado" en La Pampa, provincia peronista si las hay.

Y allá fue el Colo, arando la cancha como en sus tiempos de jugador. Pura garra y ganas, pero poco talento.

Y ayer, cuando el termómetro casi iguala al dólar, el Colo se comió el "baile" de su vida. Un radical clásico (de esos que Mauricio detesta con toda su alma), Daniel Kroneberger, le llenó la cara de "votos" al Colo y se dio el gusto de su vida: le dio una paliza electoral al hombre de Macri en La Pampa y fue trending topic en las redes sociales.

Y en un sincericidio de manual, el Colo dijo por radio una frase que quedó repiqueteando en el mundillo de la política: "a todos los que estamos cerca del Presidente se nos va a hacer un poquito más dificil". El Colo, en defensa propia, hablaba de las tarifas y la economía y lo complicado que será calzarse la camiseta amarilla en el 19.

Mac Allister no dijo nada que no se sepa en La Plata (Vidal tuvo que ser obligada a no desdoblar las elecciones), Córdoba (los radicales irán a una interna salvaje para evitar un desastre mayor), Santa Fe (con un oficialismo partido en tres pedazos) o en el Conurbano, donde los candidatos amarillos que no son gobierno local, serán abandonados a su suerte -o casi- por la dupla Marcos Peña-Durán Barba.

Pero en la Norpatagonia la lectura del "desastre Mac Allister" fue más cruda aún. 

Será por la vecindad o porque ayer La Pampa, Neuquén y Río Negro marcaron el récord de temperatura en todo el país. Todo se asemejó a un presagio agorero del infierno electoral que les aguarda a los amarillos en 2019. 

Saben, o intuyen, que no les bajarán recursos como si lo hicieron en el 17 y tendrán que cargar la "pesada herencia" de una economía a la deriva que sumará a finales de año una inflación del 200% en un turno presidencial y con la amenaza de un dólar a 50 pesos cuando Macri lo recibió a 10. Con una recesión récord que dejará el PBI argentino más flaco que en 2008 y con una pobreza real que rondará el 40% de la población.

Y con el iceberg del default apuntado a la proa de nuestro Titanic.

¿Qué otra lectura que no sea en clave de desaliento pudo hacer Pechi Quiroga anoche, mientras releía una y otra vez su celular? 

El Colo Mac Allister es su espejo. Como la maldición de Excalibur vino para quedarse a su lado. 

Para colmo las dos movidas mediáticas que ensayó fueron una peor que otra. Patricia Bullrich fue a Neuquén a engordar su eventual candidatura a vice de Macri. Y visitar a Vidal cuando ésta es mirada con recelo por MP&Cia, tampoco pareció una idea brillante. 

Pocas chances: Matzen-Capozzi, la fórmula del PRO en Río Negro.

Ni que hablar de como cayó lo de Mac Allister en la dupla de cuasi desconocidos (en la Rosada buscan en Google quiénes son Lorena Matzen y Sergio Capozzi) que irán al muere con el sello Cambiemos. Igual, al lado de las desventuras políticas que se le pronostican a Pechi, la dupla rionegrina tendrá el sabor de una aventura frustrada. 

No es lo mismo quedar tercero para el binomio rionegrino que para Quiroga. El NYC de SMA no tendrá revancha. No podrá ir por otro turno en la Municipalidad ni por un eventual cargo electivo nacional. 

Si el efecto Mac Allister lo arrastra, pasará a engrosar la filas de los jubilados de la política. Porque para 2023, ya pisará los 70 y habrá quedado más off side que el Pipa Higuaín en la final del Mundial 2014.




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