Politica

Todos quieren ser gobernadores de Vaca Muerta

Por Hugo Morales
Periodista

Por Hugo Morales

Mauricio Macri bajó este fin de semana pasado la bandera a cuadros para la carrera de Gobernador en Neuquén y en Río Negro que ya que fueron adelantadas por sus gobernadores amigos Omar Gutiérrez y Alberto Wereltineck para el 10 de marzo y 7 de abril, respectivamente. Gutierrez fue recibido ayer en el exclusivo barrio Cumelen en Villa La Angostura donde descansa el jefe de Estado mientras que Wereltinek se reunió el pasado sábado 7 en Bariloche. El rionegrino aprovecho el encuentro en la Cumbre para anunciar que irá por la reelección, quedando relegado el candidato natural de Cambiemos en esa provincia, Sergio Wisky.

Tanto este diputado nacional como el intendente de Neuquén, Horacio Quiroga, se sienten postergados -más este último- por los devaneos de su jefe político con los gobernadores a quienes deberán enfrentar en las urnas. Recién el próximo miércoles 9, Quiroga podrá entrar en Cumelen para recibir explicaciones políticas de Macri y de su enamoramiento con Gutierrez nacido al calor de las multimillonarias inversiones en Vaca Muerta, un tema vital para el gobernador y su proyecto electoral que se ve amenazado por los cortes a los subsidios del gas que ya motivaron la renuncia de una pyme norteamericana a permanecer en la cuenca neuquina.

En cambio en Río Negro, la principal preocupación del Jefe de Estado es el destino político del senador Miguel Pichetto quien debe revalidar títulos en un peronismo local que no lo acepta y que comanda el intendente de General Roca, Martín Soria duramente enfrentado a Wereltinek y al propio Macri.

Pese a estas marchas y contramarchas de su jefe político, Quiroga confirmó sobre el fin de semana que irá por la candidatura a gobernador de Neuquén acompañado del actual diputado nacional, David Schleret del mismo espacio político y quien proviene del riñón de la congregación evangelista de Neuquén, además de transitar con fluidez los despachos de Balcarce 50.

De todos modos, Quiroga, quien en algún momento llego a decir que iría por la candidatura de gobernador o no iría por nada, tenía "in pectore" a otros candidatos como Leticia Esteves, hija de un ex ministro del ex gobernador del MPN Jorge Sobisch, con quien mantiene fluidos lazos de relación política y en su momento fue un aliado de Mauricio Macri, que se truncó por el asesinato del maestro Carlos Fuentealba a manos de la policía provincial. Ahora Esteves es la primera candidata a diputada provincial por Cambiemos.

Actualmente Sobisch -también anticipó su candidatura como cabeza de lista de un sello político con la Democracia Cristina, pese a ser del MPN- se encuentra duramente enfrentado a Gutiérrez, quien aprovechó el impulso de su triunfo interno sobre el vicegobernador Rolando Figueroa, un filo peronista que no quiere a Macri y se retiró a cuarteles de invierno hasta el 2023.

Con este decisión en Neuquén se aceleraron todos los tiempos políticos porque, además del intendente neuquino, también se lanzó el candidato por el peronismo local. Mediante una alianza entre el ex piquetero y diputado del Mercosur, Ramón Rioseco y el presidente de Unidad Ciudadana, el diputado nacional Darío Martínez, ambos llevados de la mano por Oscar Parrilli, hombre fuerte del peronismo local y de relación directa con Cristina Fernández de Kirchner.

En paralelo, desde un sector minoritario del radicalismo local que se reporta a Ricardo Alfonsín, se lanzó la candidatura de Alejandro Vidal, diputado provincial y duramente enfrentado a Quiroga. Vidal es hijo del histórico dirigente Carlos Vidal, quien realizó negocios políticos y económicos con Sobisch. Este "radical rebelde y federal" como le gusta identificarse ya marcó su alejamiento de Macri y de Cambiemos.

En el peronismo neuquino, la alianza de Rio Seco, Martinez y Parrilli no es bien vista por otros sectores internos como el actual secretario general de la CGT, Sergio Rodríguez, quien proviene del gremio Empleados de Comercio y que se reporta a los sectores ortodoxos del PJ y del gremialismo nacional. El mercantil neuquino proviene del tronco sindical de Armando Cavalieri aunque en el ámbito laboral provincial juega en tándem con el secretario del gremio petrolero y senador nacional, Guillermo Pereyra, quien en esta pulseada se muestra como aliado de Gutiérrez. Rodríguez también lanzó su candidatura a Gobernador para el 10 de marzo por un sector del PJ no kirchnerista.

El cuadro se completa con la candidatura gubernamental de Raúl Godoy, por el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y de Mercedes Lamarca de Libres del Sur. Godoy que proviene del sindicalismo activo de la izquierda, tiene como principal aliada a Patricia Jure, del Polo Obrero (PO) y primera candidata a la diputación provincial. Tanto este sector como Lamarca, actual concejal, se abrogan la representación política de la izquierda local, que se hace notar más por su activismo en los sectores sindicales, especialmente el docente, que en los porcentajes electivos.

Por eso desde el gobierno de Gutiérrez se respiró con alivio cuando la dirigente de ATEN capital, Angélica Lagunas (PO), fue reemplazada en la conducción de ese combativo gremio por Marcelo Guagliardo, cercano al kirchnerismo. Ese cambio de mando tranquilizó a Gutiérrez y definió la fecha de las elecciones provinciales. Diez días después del 1 de marzo cuando es histórico en Neuquén el enfrentamiento entre los docentes y el gobierno del MPN.