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Parricidio en Zapala: denuncias por violencia de género y la muerte de una testigo

El caso de la familia Jara tiene conmocionados a los vecinos de Zapala. Dos hermanos golpearon ayer en la cabeza a su padre y lo decapitaron en plena calle. Esta mañana ambos imputados del delito de homicidio agravado por el vínculo.

A esto se le suma la muerta de una testigo clave en la causa. Se trata de una vecina que vivía a dos casas del lugar del crimen, que falleció luego de que su casa se prendiera fuego, pocas horas después del asesinato.

Este lunes se concretó la audiencia de formulación de cargos, donde la fiscalía -a cargo de Sandra González Taboada, fiscal general de esa jurisdicción- indicó, en el pedido de acusación, que la causa de muerte fue traumatismo grave de cráneo y dos puñaladas al corazón.

Entre los argumentos, que llevaron a la medida judicial, la jueza Leticia Lorenzo argumentó la gravedad del hecho -la violencia desplegada por los acusados, entre otros puntos- ocurrido en el barrio Zona II de Zapala.

De acuerdo a la información obtenida por LM Neuquén, todo se originó dentro de una vivienda entre calles Sarqui y Cañadón. Los gritos despertaron a los vecinos, que alertaron a la Policía cerca de las 6, pero luego la pelea se calmó.

Sin embargo, alrededor de las 9, el padre fue sacado a la calle y en ese contexto es que uno de sus hijos -aún no se determinó cuál- le habría dicho: "Yo voy en cana pero vos no le pegás más a mi mamá". Es por ello que investigan si había antecedentes de violencia de género o familiar.

Tras el crimen, un nuevo llamado avisó del hecho al personal de la Comisaría 48, que cuando arribó al lugar se encontró con un macabro escenario.

Orlando Jara, de 51 años, yacía muerto sobre la calle y su cabeza, que había sido decapitada y tenía un cuchillo incrustado, estaba apoyada sobre su tórax.

La fiscal Sandra Gónzalez Taboada detalló que habían dos denuncias por violencia de género contra la víctima. Una fue en 2015 y se determinó un tratamiento a cargo del hospital local. La otra se radicó en la oficina de violencia en mayo de 2018 y, en octubre de ese mismo año, la mujer la dejó sin efecto.

Esta podría ser una línea de investigación para entender el cruel hecho de ayer a la mañana. Además, el fiscal a cargo de la investigación, Marcelo Jofré, informó que en la madrugada de ayer se registró una llamada pidiendo la intervención policial por los gritos que se escuchaban en la vivienda.

Otro punto a aclarar es el origen del incendio de la vivienda que se encuentra en frente de la que ocurrió el crimen, donde falleció una de las testigos.

Si sufrió o conoce a alguien que haya sufrido un caso de violencia de género comuníquese con la línea 144