Economía

Bolsonaro compra peras a China y enciende luz roja en Alto Valle

El nuevo contexto internacional deja en jaque a los productores de Alto Valle. La crisis de las regionales sigue profundizándose gracias a que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, firmó este miércoles un protocolo sanitario con su par chino, Xi Jinping, con el objetivo de habilitar el ingreso de peras a su mercado a cambio de poder exportar melones al gigante asiático.

Esto es sólo uno de los 13 puntos firmados como parte del acuerdo de libre comercio sellado en Brasilia por ambos mandatarios en el marco de la reunión de los BRICs (que integran -además de China y Brasil- Rusia, India, y África del Sur).

La noticia, publicada por LPO, cayó como baldazo de agua fría entre los productores del Alto Valle de las provincias de Río Negro y Neuquén dado que Brasil es el principal comprador de peras argentinas y China es el mayor exportador del mundo.

En el periodo enero/septiembre de este año la Argentina exportó 279.498 toneladas de peras siendo (por lejos) Brasil y Rusia los principales clientes, seguidos por la Unión Europea y Estados Unidos, según un artículo publicado en valorsoja.com.

Un punto que genera incertidumbre en el Alto Valle es que Bolsonaro rompa definitivamente el Mercosur después de la asunción de Alberto Fernández el 10 de diciembre y deje de estar vigente el arancel preferencial para el ingreso de frutas.

Los especialistas destacan que la producción de peras en China es sumamente competitiva en términos de costos y que el mercado asiático se esta especializando en emprendimientos de alto valor agregado (como por ejemplo peras con forma de Buda).

El último informe IPOD que elabora el área de Economías Regionales de CAME indicó que actualmente los productores de peras cobran apenas $ 5,30 por kilo al tiempo que el precio promedio en las góndolas de supermercados y verdulerías es de $ 54,70.

Es decir, por estos días -en el caso de la pera- la brecha de precios entre las dos puntas de la cadena comercial es del 928%, mientras que la participación de los productores en el valor final de la fruta es de apenas un 9,1%.

Según pudo averiguar LPO, un grupo de especialistas iniciaron conversaciones con los equipos técnicos del Frente de Todos para que el Ministerio de Agricultura cree una Secretaría de Economías Regionales dedicada exclusivamente a los asuntos del sector.

Si bien aún no hubo respuesta oficial, fuentes cercanas al gobierno entrante se animan a adelantar que Alberto dispondrá un trato impositivo preferencial para las economías regionales respecto a las producciones tradicionales del campo.