Vaca Muerta

Aseguran que el día 91 no se liberará el precio del crudo

Dentro de la industria petrolera se da por sentado que el día número 91 del congelamiento de precios al combustible no marcará la liberación del precio del crudo.

A menos de una semana de la fecha clave, no hay certezas de cómo será la salida de esta medida que inició a mediados de agosto pero hay coincidencias en que la salida será escalonada.

Este gradualismo se debe a que liberar el precio del crudo, pero no el de los combustibles, sería asestar un golpe de gracia a las refinadoras que comprarían más caro su insumo pero deberían vender más barato. Es por esto que se estima que el descongelamiento del precio del crudo interno irá a la par del de los combustibles, que se calcula que tendrán un alza cercana al 5% el próximo jueves 14 y otra similar el 1 de diciembre.

En estos tres meses hubieron dos minidescongelamientos del tipo de cambio a la par de los aumentos en los surtidores. Y de momento el valor fijado para el dólar petrolero es de 51,71 pesos, por lo que el barril interno cotiza en estos días a unos 45 dólares, muy por debajo de los 62 del Brent que le permitiría lograr un precio -tras difencias de calidad y retenciones- de unos 58 dólares, una brecha de 13 dólares difícil de alcanzar en los surtidores.

El barril amarillo generado por el congelamiento tendrá más días de vida y de momento genera discusiones entre los pedidos de las empresas de la industria según su tipo.

Por un lado las que son sólo productoras buscan una mejora en el precio del barril, el único producto que venden; las refinadoras quieren que haya paridad para no pagar el costo de subir el barril sin aumentar las naftas; y las firmas integradas se encuentran en una posición intermedia.

A río revuelto, las empresas consultadas por el diario Río Negro creen que todos continuarán perdiendo y que será el próximo gobierno el que deba definir la continuidad o no del congelamiento.

Pero son las empresas extranjeras las que se han mostrado más preocupadas por los efectos colaterales de esta medida y del control de capitales. Según contaron la tan buscada competitividad en Vaca Muerta para que estas firmas con operaciones en todo el mundo decidan invertir en Neuquén y no en otro país, tuvo un fuerte retroceso en estos 90 días.

Y el impacto del control de capitales no es menor dado que a diferencia de lo que fue el cepo aplicado por el anterior gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ahora las firmas tienen una producción importante en Argentina y se preparaban para comenzar a exportar petróleo.

Paralelamente a esta preocupación, que ya se refleja en millonarias pérdidas en los balances que en estos días comenzaron a presentar las petroleras como es el caso de YPF, las firmas también ven con temor la indefinición del próximo gabinete y de sus políticas energéticas.

A estas indefiniciones del escenario que se viene desde el 10 de diciembre se suman una serie de frases que han generado preocupación en una industria que ya está paralizada por el congelamiento del crudo y el control de divisas. Los dichos del mismo Fernández sobre pesificar las tarifas calan hondo en las empresas petroleras e incluso inciden en la definición de inversiones.