Politica

Arranca un nuevo desafío para la dupla del MPN

Por Martín Cabrales

El regreso del peronismo al poder central pone una vez más a prueba la consabida capacidad de adaptación que tiene el Movimiento Popular Neuquino, que desde el 10 de diciembre próximo, también gobernará la ciudad capital.

Es un escenario hegemónico que encuentra sus explicaciones no sólo en los aciertos de la gestión que conduce el gobernador Omar Gutiérrez, sino también en la ingeniería de la línea Azul de la que es referente junto con el ex gobernador Jorge Augusto Sapag.

Precisamente Sapag suena como posible funcionario del flamante presidente electo, Alberto Fernández, en las áreas de Energía. Se dice que puede llegar a ocupar un cargo ejecutivo o de asesor en la Secretaría o en YPF. Y se le reconoce haber sido quien le dio impulso a Vaca Muerta, predicando incluso en el desierto para convencer a la mismísima CFK.

Sapag es un hombre muy cercano a los ideales del peronismo, que ha encontrado en Gutiérrez un compañero con el que, como se dice, puede jugar al truco de espaldas.

Alcanzará, acaso, con recordar que una vez electo, allá por 2015, Gutiérrez se mantuvo a distancia prudencial del apoyo explícito de Sapag a Daniel Scioli. Eran las semanas previas a aquellas presidenciales. No mostraron todas las cartas y la partida les salió bien. 

Lo que comienza ahora es una nueva etapa con un MPN de regreso en la gran capital que le era esquiva, sin senadores, pero con una pieza clave en la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación.

En el Senado, el Frente de Todos tendrá mayoría propia. Pero en Diputados necesitará de otras fuerzas para llegar al quórum y ahí está Alma Chani Sapag, la hermana de Jorge Augusto.

Omar Gutiérrez y Jorge Sapag

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