Politica

Quiroga comienza a jugarse su última ficha

Por Martín Cabrales

Con la ansiedad (y la angustia) propia de aquellos a los que sólo les queda una ficha por jugar, el intendente de Neuquén, Horacio "Pechi" Quiroga, no tiene más alternativa que apostar a lo que pueda llegar a sumar a partir de la visita que el presidente Mauricio Macri realizará, esta tarde, a la ciudad.

Eso sí, el acto convocado para las 17:30 será correspondido con una jornada de protesta a la que convocó ATE. "Estamos organizando una actividad en repudio a la visita de Macri, porque es el responsable de 30 mil despidos en el Estado, así como de otras medidas que ha tomado en contra de las y los trabajadores", resumió el conductor del gremio, Carlos Quintriqueo.

Precisamente, los índices de pobreza, la inflación que no da respiro y la debacle de la economía nacional, tornan inocultablemente dificultosa la posibilidad de que Macri pueda revertir la adversidad de las PASO. Pero, aún así, Quiroga tiene buenas chances de beneficiarse con la polarización entre el macrismo y el Frente de Todos.

Quiroga es candidato a senador por Juntos por el Cambio y le alcanza con un segundo lugar, como el que obtuvo en las Primarias, para acceder a una banca. Esa es, precisamente, su última ficha; y, en función de ello, hasta mandó a lavar el monumento al general San Martín en el que se realizará el "Si se puede".

¿La tercera será la vencida? Quién sabe. En las dos primeras citas electorales -el ahora barbado- Quiroga no pudo. Primero naufragó en las provinciales de marzo. Y después asistió a la pérdida de lo que era su bastión, con la contundente derrota de su ex candidato a intendente, Marcelo Bermúdez.

Hubo, en el medio, una relación salpicada de deslealtades y pases de facturas con el macrismo porteño. Tal es así que, en marzo, el diputado nacional por el PRO, Leandro López, llamó a ejercer un voto útil y, en consecuencia, a no votar por Quiroga. Y, más acá en el tiempo, hubo una implosión del macrismo vernáculo que terminó detonando a Bermúdez.

Se dijo que el propio Macri fue quien le bajó el pulgar a Quiroga, en marzo. Y que después este aceptó a regañadientes la candidatura de Bermúdez, supuestamente impulsada desde Balcarce 50.

Quienes alimentan esa hipótesis se basan en hechos concretos, siendo el más contundente el siguiente: Quiroga jamás le pidió la renuncia a la secretaria de Desarrollo Humano del municipio, Yenny Fonfach, quien se convirtió en la capitana de los macristas en rebeldía y ofició de jefa de campaña para la candidatura a intendente del diputado Juan Monteiro, quien le restó votos a Bermúdez. 

Quiroga sabe muy bien que, a pesar de haber sido segundo en las PASO, la profundización de la crisis y el despliegue del MPN hacen que no la tenga nada fácil. Por el contrario, el senador Guillermo Pereyra ha conseguido sumar detrás de su candidatura a las distintas expresiones del partido, desde el gobernador Omar Gutiérrez, al ex gobernador Jorge Sobisch, pasando -por supuesto- por los intendentes.

El lunes, Quiroga lavó el monumento. La pregunta es si logrará lavar una imagen que, hasta ahora, es de derrota.

¡Quedó más lindo que nunca!

Esta nota habla de: