Vaca Muerta

CFK recibió en Cuba a Galuccio, su informante sobre Vaca Muerta

(Clarín) Para no ir más atrás. Una vez, la plata para salir del atolladero vino de las privatizaciones. Menem lo hizo. Otra, la soja. Tiempos de Kirchner, que después quiso ir por toda la soja con las retenciones. La última, salir del cepo e ir por el enorme endeudamiento externo, la puerta que iba quedando, con la esperanza de que en el gradualismo llovieran inversiones. Fue la apuesta de Macri, que fracasó.

Entre tanta apuesta quedó una en marcha, que venía de la rarísima operación que el kirchnerismo hizo con Repsol, Ezkenazi y la estatización parcial de YPF, cuando Vaca Muerta empezó a ser esperanza por la tecnología que los norteamericanos habían conseguido con sus yacimientos de shale. Cristina se arriesgó con el contrato con Chevron. Macri llegó hasta poder salir del déficit energético creciente. Ahora, Alberto Fernández también apuesta a Vaca Muerta.

Alberto F. ha designado a Guillermo Nielsen para que redacte el borrador de un régimen especial para Vaca Muerta y para áreas en Santa Cruz. El ex mano derecha de Lavagna y ex embajador del kirchnerismo en Berlín, trabaja con la hipótesis de que el yacimiento neuquino funcione como un enclave con reglas propias para crear condiciones de inversión allí, en medio de un país en emergencia. Sus apuntes, se sabe, han llegado no sólo a Alberto F. sino también a Cristina.

El interés de la ex presidenta no se quedó allí. En La Habana, recibió al ex jefe de YPF, Miguel Galuccio, nombrado en su momento por Cristina al frente de la petrolera nacionalizada, para hablar de Vaca Muerta, según confirmó Clarín. Galuccio no es un técnico aséptico: formó una empresa propia, Vista, que ya tiene una moderada presencia en el yacimiento. Hace una semana Galuccio había dicho en la cadena Bloomberg que Vaca Muerta es la mayor oportunidad que tiene el país para cambiar su economía radicalmente. Cristina está en Cuba para visitar a su hija Florencia y Galuccio llegó allí convocado por la ex presidenta. Es una forma de decir, también, que quiere tener su propia visión de lo que hay que hacer en Vaca Muerta.

Se trata de una cuestión muy sensible e importante. Ya lo había percibido Alberto en su reciente visita a Madrid, donde dialogó con un empresario argentino que tiene fuertes vínculos con empresas chinas que quieren construir una planta de licuefacción. Enterado de ese contacto, el movedizo José Luis Manzano no tardó en viajar a Beijing, olfateando negocios. Por supuesto que también es una incógnita lo que puede pasar con YPF, que ha formado parte del trasiego en el momento de construir la coalición opositora.

Una pregunta simple y concreta es la que escuchan a boca de jarro, descontando ya el resultado de la elección, los emisarios que parten del campamento de Alberto F. a Washington. Y la formulan tanto funcionarios del Departamento de Estado, del Tesoro o del Consejo de Seguridad Nacional, así como los operadores de fondos de inversión. Y es: ¿Alberto Fernández tendrá autoridad y autonomía en su gobierno?