Vaca Muerta

¿Qué pasa en Vaca Muerta con el precio del combustible congelado?

Debido a la corrida cambiaria de esta semana, el presidente Mauricio Macri se vio en la necesidad de lanzar una batería de medidas para dar "un respiro" a los bolsillos. Junto a su equipo ha determinado congelar el precio del combustible por los próximos noventa días, lo que afectará sin dudas a la producción de Vaca Muerta.

Esto implica que para la liquidación de cada barril se tome un dólar a $45,19, un precio que se retrotrae hasta el 9 de agosto pasado. A su vez, el valor que se tomará es un crudo Brent de 59 dólares por cada barril.

Como publicó el diario LMNeuquén, habrá un gran impacto en dos variables centrales de la economía neuquina: por un lado, la recaudación provincial vinculada a las regalías. Neuquén venía dando saltos sucesivos en este tramo de sus ingresos, algo así como el 30% de su presupuesto del 2019, aunque el incremento de la producción previsto permitía hacer vislumbrar que esta participación dentro del presupuesto pudiera ser mayor.

Al mismo tiempo, queda por ver la reacción de las operadoras en el último cuatrimestre del año, en un año en el que se habían direccionado sus inversiones al crudo ante la incertidumbre que se desprende del mercado del gas por fuera de los meses de mayor consumo estacional. Esto será sustancial, aún más trascendente que la recaudación fiscal vía regalías: se trata del motor provincial, que mueve al resto de la economía y había blindado a la provincia durante los últimos años.

El 60% de la inversión de hidrocarburos este año se canalizaría, sobre todo, en el shale oil no convencional. El total comprometido por las petroleras solo en producción era de 5343 millones de dólares.

La definición llegó cuando las productoras estaban a punto de aplicar una suba de sus naftas. Las principales operadoras del país ya tenían previsto una suba de hasta el 5% en los surtidores. Es la cuota adicional de malhumor económico que la administración Macri intenta frenar en medio de la complicada ruta que queda, al menos, hasta las elecciones del 22 de octubre.

La semana previa a las elecciones, el secretario de Energía Gustavo Lopetegui y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne recorrieron Loma Campana (YPF) y convocaron a un puñado de periodistas nacionales y locales para dar detalles de la hoja de ruta económica y del sector energético en medio del tránsito a las elecciones.

Parte de esa agenda por fuera de la estrictamente vinculada a la producción de crudo ahora también queda entre interrogantes o se pulveriza. Al menos hasta que se despeje la incógnita electoral: el nuevo gasoducto a Salliqueló (Buenos Aires), vital para el futuro del gas neuquino, y la vía exportadora para el petróleo, que YPF y Vista Oil ya habían comenzado a explorar.

Para las operadoras, la fijación de un tipo de cambio paralelo para el sector, es un baldazo de agua helada. Desde finales de 2018 habían puesto el grito en el cielo con la aplicación de retenciones a la producción de crudo, algo que se comía cuatro pesos por cada dólar de su producción.

Esto ponía en complicaciones sobre todo a las petroleras no integradas, aquellas que producen crudo pero que no tienen refinerías propias para procesarlo. En ese escenario, las empresas de menor escala habían sobrellevado un escenario de precios adicionales a la baja.

Al margen de la incidencia que tiene en sus ingresos por producción y venta de naftas, el valor del Brent, y ahora esta suerte de cotización paralela con intervención estatal, es central a la hora de calibrar la curva de inversiones en el segmento shale. Se trata de un momento donde muchas empresas han optimizado costos de producción en Vaca Muerta, pero el margen, para las menos experimentadas, también plantea algunas preguntas acerca de si es redituable la inversión con un barril a 58 dólares.

Es parte de lo que se dilucidará en los próximos meses, en medio de un agitado final de mandato nacional, y con interrogantes sobre cuál será la política para el sector, al margen del signo político que pudiera quedar en la Casa Rosada.