Politica

Cómo sigue la puja MPN vs Cambiemos, tras la derrota

Por Martín Cabrales

La contundente victoria del Frente de Todos en la provincia de Neuquén dejó bien parados a sus candidatos para el Congreso de la Nación (Oscar Parrilli y Silvia Sapag, al Senado; Darío Martínez, a Diputados) y con marcadas preocupaciones, tanto al MPN como al referente local de Juntos por el Cambio, Horacio "Pechi" Quiroga.

Es que Parrilli obtuvo el 34,88% de los votos; Quiroga, el 23,92% y las dos listas del MPN a senador sumaron el 20,40%, con la particularidad de que el 88,54% de los sufragios de esa interna, lo capitalizó el líder Petrolero, Guillermo Pereyra.

De repetirse esos resultados dentro de poco más de dos meses, el Frente de Todos ingresaría dos senadores; Juntos por el Cambio, uno; y el MPN perdería la representación que hoy tiene, con el propio Pereyra (ya había perdido la de Crexell, quien mutó en macrista y es compañera de fórmula de Quiroga).

La diferencia entre segundo y tercero es estrecha y descontable, entienden en el MPN. Lo otro ya es más complicado. Por lo pronto, tanto el partido provincial como el macrismo vernáculo tienen, ahora, sus miradas puestas en las municipales del 22 de septiembre, que es lo que viene tras las PASO y previo a las presidenciales del 27 de octubre.

Y el panorama no es el mismo para ambos, ya que el candidato a intendente por el MPN, Mariano Gaido, viene en un proceso de creciente consolidación; mientras que el del Cambiemos, Marcelo Bermúdez (PRO) no deja de padecer sobresaltos. Sin ir más lejos, en las horas previas a las PASO, la secretaria de Desarrollo Humano, Yenny Fonfach, volvió a disparar sus dardos contra la concejala de Libres del Sur, Cecilia Malletti.

Los azotes a Maletti son tiros por elevación a Bermúdez, quien la incluyó en la lista de candidatos a concejales y desató la hecatombe interna que incluyó el portazo de del diputado Juan Monteiro (desde entonces, también candidato a jefe comunal).

Quiroga ensaya y despliega un juego bastante extraño en todo esto (quizá como el tero que tiene su nido en un lugar y grita en otro). Expresa su apoyo a Bermúdez, pero se fotografía con Yenny -la capitana de los macristas en rebeldía- como lo hizo apenas un rato antes de que se iniciara la veda para los comicios de este domingo.

Eso más el fastidio que genera el hecho de tener a Crexell en la lista -señalada apresuradamente por algunos, por la  performance electoral- no hace más que replicar en el escenario nacional el problema municipal.

Es que si el macrismo no corrige estos males y Pereyra se asocia -como lo viene haciendo, pero con mayor énfasis- a la campaña optimismta de Gaido, el MPN estará en condiciones de celebrar por partida doble: no sólo en la ciudad sino también en las legislativas, en un hipotético escenario que podría encontrarlo detrás del Frente de Todos.

En Buenos Aires, saben que una derrota en la capital neuquina -provincia de Vaca Muerta, en la que acaba de perder por escándalo- no haría más que pronunciar la debacle de cara a octubre. Se presume, entonces, que podría llegar un apoyo más serio. Aunque claro, una bendición más explícita de Macri podría oficiar de salvavidas de plomo.

Guillermo Pereyra y Horacio Quiroga

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