Politica

Adrián Urrutia en el Día del Orgullo: "al closet no volvemos nunca más"

Por Martina Tortonesi

De norte a sur, este a oeste, en todo el mundo se conmemora el Día del Orgullo LGBT. En esta fecha Neuquén se ha pintado de multicolor y las expresiones de alegría y festejo florecerán todo el fin de semana. Es por esto que El Neuquino conversó con Adrián Urrutia, director de Diversidad de la Provincia y candidato a concejal.

¿Qué ocurrió en Stonewall hace 50 años y por qué hoy es un día tan importante?

Hace 50 años Stonewall era un bar de gays, lesbiana y trans en Estados Unidos. Un lugar de encuentro para charlar, conocernos y divertirnos. Un día vino una mafia policial y fuimos violentados, reprimidos, detenidos. A partir de ahí, durante tres días seguidos dijimos "basta". Marchamos y mucha gente se acopló en las calles para pedir respeto. Ese es el antes y el después de la historia del hincha del colectivo LGBT a nivel mundial. 

¿Es correcto considerarlo como una celebración o es preferible verlo como un día de lucha?

Ambas cosas no son incompatibles. Al contrario, es un día de celebración y de lucha, reivindicación, reflexión y reclamo. Nosotros y nosotras lo entendemos así. 

¿Cuál es la situación en Neuquén? ¿Cuáles son las áreas donde pueden notarse mayores desigualdades o discriminación hacia el colectivo?

Yo estuve el 17 y 18 de mayo en el Encuentro Iberoamericano de Líderes del colectivo LGBT en Colombia y la verdad Neuquén, no tiene nada que envidiarle a países como Canada, España o Estados Unidos. En Neuquén, comparando a la media nacional y con algunos países, somos una provincia de avanzada. Que ayer la casa de Gobierno esté con los colores del orgullo gay, lésbico y trans iluminada esperando el 28 es un gesto que comunica una decisión de un Gobierno que quiere acompañar, respetar y generar políticas públicas para la inclusión. Tenemos una reparación histórica única en el país.

Claramente que falta mucho a pesar de todo lo que hemos hecho. Nos falta que las chicas trans y travestis se dejen de morir a los 35 años. 

Les falta trabajo, un cupo laboral trans. Falta que en las escuelas se pueda hablar de diversidad. Pensar que hasta el 24 de agosto del 2011 a las personas trans el Estado las condenaba. Era una ley de la dictadura de Onganía. A partir del gobierno de Kirchner, desde Nación se le pedía a las provincias que deroguen esos edictos contravencionales, a fuerza de militancia y de lucha logramos en la provincia conseguimos que las personas trans y travestis dejen de ser condenadas por ser ellas.

También tenemos el protocolo de registro de cambios registrales de niñas, niños y adolescentes, donde en cualquier registro civil de la provincia un niño o niña puede, en el marco de la Ley Nacional de Identidad de Género, hacerse el cambio. En casi ninguna provincia sucede. Tenemos becas educativas, 7 áreas de diversidad. Hoy hay actividades desde Chos Malal hasta Zapala. Eso habla de lo que hemos avanzado.

Con respecto al cupo laboral trans, ¿que explicación se le puede dar a aquel vecino que considera que con esa ley se roba un puesto de trabajo y que una persona trans con capacitación puede obtener trabajo tranquilamente?

No existe ningún grupo minoritario en la Argentina que tenga un promedio de vida de 35 años. Ni personas con discapacidad ni los pueblos originarios ni gitanos ni inmigrantes. Tenemos que preguntarnos por qué. Cuando una persona empieza a construir su identidad autopercibida son expulsadas del horas; primer factor de discriminación. Segundo, hay estamentos del Estado como educación o salud que no estaban preparados. Recién ahora se está comenzando y este cupo laboral aplica para personas de 18, 25, 30 años en adelante. Estas eran expulsadas del sistema de salud porque los profesionales no estaban formados con perspectivas de diversidad. Imaginate que vos que te llamás Martina vas a un colegio donde todos te dicen Pedro. Donde en educación física te mandaban a jugar con los varones pero vos querías ir con las chicas. Todo porque tu DNI decía que eras varón y te llamabas Pedro. Lo mismo ocurre con los baños, con la falta de comprensión, las cargadas.

Todo esto derivó a que muchas personas tengan que vivir de la prostitución como único medio de subsistencia, con todo lo que ello trae, violencia, drogas, fríos, falta de obra social. Hay quien lo elije como trabajo pero la mayoría de nuestras compañeras no lo decidieron por considerarlo plata fácil sino porque fue lo único que les quedó por no estar capacitadas en otras cosas. Hemos conseguido becas para capacitar pero hoy no vemos a personas travestis o transexuales trabajando en una panadería o en una radio. Además de que esas personas pagan impuestos ¿por qué con mis impuestos unas cosas sí y otras cosas no? Uno no dice "no a vos no te cobro el 21% de iva porque sos travesti y no tenes derechos". 

Pedimos que tengan empatía. Que pueden tener un hijo trans y que no va a querer que su promedio de vida sea menor a los 40 años.

¿Considera que los vecinos neuquinos, de la misma manera que el Gobierno Provincial, acompaña estos cambios?

La verdad es que todos somos productos de esta sociedad que ha ido evolucionando y aceptando estos cambios culturales como la Ley de Matrimonio Igualitario o de Identidad de Género. Los Gobernantes reflejan eso. Omar Gutiérrez, con sus políticas a favor de la diversidad y la inclusión, teniendo un funcionario como yo -que no proviene de sus mismas líneas, que es kirchnerista- ha conseguido el 40% de los votos el 10 de marzo. 

¿Y hoy tendrán su primer marcha en San Martín de los Andes?

Si, por primera vez se hace fuera de Neuquén Capital, eso es un avance. No fue que nosotros dijimos nos cansamos de hacer la marcha en Neuquén sino que surgió de las propias personas del colectivo de San Martín. Por eso hemos venido a estar presentes y acompañar. 

Está por nevar pero si a nosotros no nos detuvo la policía, la dictadura, los Jorge Lanta y los Mirtha Legrand mirá si nos va a detener una nevada.

¿Qué significa para ustedes la calle?

Es donde nació todo esto. Salir a la calle es la expresión de la alegría. Acá estamos, esto somos orgullosamente y al closet no volvemos nunca más, ni en estos tiempos de Donald Trump en EE.UU., Bolsonaro en Brasil y Macri acá. Para los grupos pequeños antiderechos que tiene mucho poder mediático y fuerza económica -pero no popular- salimos a la calle.