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Bala, buey y Biblia, las 3 "B" con las que gobernará Bolsonaro

Lic. Camila Rojas Lic. en Comercio Internacional especializada en Finanzas de la UADE. Tesis en progreso para la Maestría en Relaciones Económicas Internacionales de la UNLAM. Coordinadora de misiones en Transparencia Electoral

¿Qué pasará en Brasil internamente?, ¿cómo será su política exterior? Mucho es lo que se analiza del discurso de Jair Bolsonaro pero poco se sabe sobre cómo será su gobierno. Lo seguro es que nuestro país hermano no será el gigante dormido de los últimos meses conducido por Temer, lo incierto es como será cuando despierte.

Para entender los resultados de las urnas debemos comprender el sentimiento social de los brasileños: problemas sociales, altos niveles de desempleo y de inseguridad, hartazgo político, corrupción y estancamiento económico, entre otros.

El gigante de Sudamérica viene transitando varios años de creciente malestar social y no pudo quedar fuera de los escándalos de corrupción que azotan a Latinoamérica. Como consecuencia de los años de populismo de izquierda y las denuncias de corrupción que mancharon a todo el arco político es 

que surgió Bolsonaro.

En el medio del sentimiento de "que se vayan todos" apareció este diputado que lleva casi 30 años en la cámara, pero se lo percibió como un outsider, una nueva figura que viene a combatir todos los males del país. Un candidato que logró con su discurso el apoyo tanto de las elites brasileras como de los barrios humildes. Que al ser atacado por los grandes medios de comunicación ha encontrado en las redes sociales la herramienta para llegar directamente a la ciudadanía.

A lo largo y ancho del mundo los analistas políticos se preguntan cuánto se debe perdonar y no contemplar de un discurso con fuertes rasgos misóginos y discriminatorios. En esta ocasión el 55 % de los brasileños sostuvieron que las palabras no importan cuando se busca el cambio, pero la otra mitad del pueblo dijo "Ele Não". Lo que implica que, aún con el aval de las urnas, Bolsonaro asumirá un país dividido en dos, donde se planteó una lucha entre la democracia y la dictadura.

Estas elecciones mostraron que la campaña electoral no va más "tocando timbres" sino a través de las redes sociales. Con 120 millones de personas que emplean Whatsapp en Brasil la divulgación de fake news fue a diestra y siniestra, sin tener nunca un debate cara a cara entre los candidatos.

Aunque esta estrategia fue efectiva para llegar al poder, el pueblo no le entregó un "cheque en blanco" al próximo gobierno, que tampoco tendrá bajo al Poder Legislativo, ya que enfrentará un Congreso integrado por más de 30 partidos políticos. El 1° de enero de 2019 será el comienzo de esta nueva era en Brasil, donde poco se conoce sobre las políticas que implementará el gobierno. 

Según la propuesta, el presidente electo gobernará con los pilares establecidos en las 3 B la Bala, el Buey y la Biblia

Esto genera temor sobre cómo será este nuevo "orden y progreso" en una sociedad con una fuerte brecha social y con altos índices de violencia en las calles. Un futuro presidente sin apoyo político deberá constituir un gabinete fuerte y demostrar que el cuchillazo no lo dejo débil para gobernar.

También hay incertidumbre a nivel de política exterior dado que Bolsonaro ha pregonado el slogan "Brasil primero". Es por ello, que surgen los siguientes interrogantes, cómo protegerá su mercado, cómo lo hará crecer, qué pasará con el MERCOSUR, le será útil su papel junto a los BRIC's o se transformará en el "ladrillo" que los hace caer al aliarse con Trump. Ante un mundo globalizado donde crece el nacionalismo no podremos saber cuáles serán los resultados finales que tendrá Bolsonaro y nos preguntamos será el fin de la felicidad.


Enviada especial a Estados Unidos