Medios

Semana del parto respetado: ¿qué es la violencia obstétrica?

A lo largo de esta semana las miradas estuvieron puestas en el juicio del ginecólogo Rodríguez Lastra, quien acusado de frenar un aborto no punible en contra de la voluntad de una paciente de 19 años víctima de una violación. 

Por casualidad, este juicio se desarrolló en la Semana Mundial del Parto Respetado, que se conmemora del 13 al 19 de mayo con el objetivo de visibilizar los derechos de la madre y del bebé al momento de dar a luz. 

Luego de alegatos a favor y en contra del doctor, el fiscal Santiago Márquez Gauna consideró que el ginecólogo no respetó, en ningún momento, el deseo de la víctima de interrumpir su embarazo. De esta forma, remarcó que Lastra ejerció violencia obstétrica y machista sobre la víctima. 

¿Qué es la violencia obstétrica? 

La violencia obstétrica refiere a un trato irrespetuoso, deshumanizado y ofensivo, que puede incluir amenazas a la integridad física y psicológica, conductas y formas de proceder por parte del personal médico que ultrajan derechos y vulneran los cuerpos. 

Esto puede verse en los procedimientos médicos sin consentimiento o coercitivos, la falta de confidencialidad, la falta de información sobre los procedimientos llevados a cabo, la negativa a administrar analgésicos y tener compañía, etcétera.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que en los partos negligentes u ofensivos no solo se hacen presentes las prácticas violentas sino también maltratos verbales que humillan y perjudican a la persona gestante que, ya de por sí, se encuentra en una situación delicada. 

También sostiene que las más perjudicadas por estos modos son las mujeres solteras, las madres adolescentes, las de niveles socioeconómicos bajos, las que pertenecen a una minoría étnica, las inmigrantes y las que padecen HIV, entre otras.

Para prevenir el maltrato en los centros de salud a nivel mundial, la OMS presenta una serie de acciones que deben ser tomadas en cuenta. En primer lugar, debe haber un mayor respaldo por parte de los gobiernos y socios en el desarrollo a las investigaciones y acciones sobre el maltrato y la falta de respeto. En una segunda instancia, se deben iniciar y mantener programas diseñados para mejorar la naturaleza de la atención de la salud materna, centrándose en la atención respetuosa como componente esencial de la atención de calidad.

En Argentina, si bien están vigentes la ley 25.929 de parto respetado y la ley 26.485 que reconoce la violencia obstétrica y la violencia contra la libertad reproductiva, entre otras, se siguen registrando casos de maltrato. Las denuncias registradas a lo largo de 2017 fueron por trato deshumanizado (82%), medicalización y patologización (42%) y falta de información (44%). 

Muchas veces, por la naturalización o el trauma, las personas gestantes no denuncian la violencia que sufren (o no saben que pueden hacerlo). Existen instituciones, como la Defensoría del Pueblo de la Nación, que se encargan de registrar y acompañar durante estas acusaciones. El gobierno argentino tiene abierta una línea gratuita para las víctimas de violencia obstétrica (0800-122-5878) y para asesorar a quien lo necesite.

La Defensoría del Pueblo también permite radicar denuncias de lunes a viernes de 10 a 17 horas a través de los teléfonos 0810-333-3762 y 4819-1581, o enviando un email a partorespetado@defensor.gov.ar. Asimismo, la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG) se encuentra a disposición de quienes quieran asentar reclamos al 0800-122-5878 o a la dirección de correo electrónico consavig@jus.gov.ar.

Más información en:

Escritura Feminista

Esta nota habla de: