Economía

Gobierno culpa a un economista K por la disparada del riesgo país

(Nota de IProfesional) Las razones detrás del "miércoles negro" para los activos argentinos tiene, según la visión oficial, un solo culpable. O, por lo menos, así lo dejaron trascender varios funcionarios del equipo económico del Gobierno durante el día y la noche de ayer. El señalado: Emmanuel Álvarez Agis, el ex viceministro de Economía bajo la conducción de Axel Kicillof.

El rumor, que parte importante del oficialismo convalidó, decía que el derrumbe de los bonos  y el salto del riesgo país tenía que ver con inversores saliendo despavoridos de la Argentina debido a una reestructuración de deuda supuestamente planteada por Agis ante hombres de negocios del exterior.

Lo que circuló en el mercado fue aún más específico. Según esta versión, el segundo de Kicillof habría dicho que la Argentina tiene que hacer una quita de la deuda del 60% (o sea, sólo reconocer el 40% del capital) para que la relación deuda/PBI se equilibre en torno al 45% (actualmente está en torno al 97%, según la Cepal).

"Yo escuché eso pero no lo pude confirmar", dijo un altísimo miembro del equipo económico a iProfesional, dando como un hecho que esa versión alimentó la ola de ventas de los activos. "Pudo haber sido por eso, en el mercado están muy intranquilos con el tema electoral y el temor a que vuelva el kirchnerismo", sumó.

Álvarez Agis, sin embargo, se encargó de desmentir eso. En un breve contacto con iProfesional, rechazó "rotundamente" que haya mencionado en sus reuniones con inversores el tema de un canje cumpulsivo de la deuda.

Pero el mar de dudas fue instalado, incluso, por el mismo Mauricio Macri. Sin dar nombres y en forma más vaga, el mandatario había dicho durante una entrevista radial el miércoles que la suba del riesgo país respondía al temor por los K. "Ahora está todo cruzado por la elección, el mundo duda que, por ahí, los argentinos quieren volver atrás. Y eso da mucho miedo al mundo, aumenta el riesgo país, toman posiciones defensivas", aseveró el Presidente.

"Es muy probable que haya sucedido por esa filtración del plan K para la deuda. Si no, no se entiende la ola de venta en bonos  y el alza de 11% del riesgo país en un día", reconocían desde un banco extranjero, otro que "escuchó" el rumor.

Pero no fue solo eso: otro relato que se hizo sentir con fuerza, también diseminado por operadores de Nueva York, decía que hubo reuniones de inversores con funcionarios del Fondo Monetario y que el organismo se habría mostrado "muy preocupado" con la situación de la Argentina.

"Aparecieron muchas versiones y ante esto, en un mercado muy inestable con la Argentina, los inversores compran lo que escuchan. Cualquier escenario es probable en este contexto de incertidumbre", agregó a iProfesional otro ejecutivo de un banco privado.

Lo cierto es que el caldo de cultivo que se instaló generó un verdadero descalabro en los activos locales. Los ADRs que cotizan en Nueva York se desplomaron un 10% en promedio; lo peor del día localmente pasó por TXAR, FRAN, BYMA, que cayeron 8,20%, 7,30% y 7,22% respectivamente.

Los bonos  en dólares tuvieron su peor jornada en años, con caídas de entre 6% y 8% en los títulos cortos ley argentina (AO20, AY24), en tanto el tramo ley extranjera cayó entre 2 y 3 dólares.

El Credit Default Swap (CDS) a 5 años cerró en nada menos que 1.242 puntos, con lo que quebró la zona de 1.000 unidades por primera vez en 5 años, algo que disparó órdenes de stop-loss (o sea, salir a vender para detener las potenciales pérdidas).

Del tramo en pesos, las caídas promediaron el 3%, sin que aparezca la demanda ni en los ajustables por CER. Las Lecaps, por su parte, operaron en tasas del 58% promedio para el tramo medio y del 70% promedio para el tramo más largo. Todo esto, en el marco de un dólar  que operó tomador toda la rueda y subió $1,55 para cerrar en $43,95.

Uno de los bancos que salió a hablar de la debacle de los activos argentinos fue el mismísimo JP Morgan. En un reporte publicado post cierre del mercado del miércoles y titulado "Un día difícil".

"La estrategia política parece inconsistente con la necesaria condición para mantenerse en el poder", remarca. Y hace hincapié en que la necesidad del Gobierno de confrontar con el "populismo" hace que, a la vez, el mercado tenga temores y esto se refleje en el crédito y en el tipo de cambio.

El JP Morgan dice que la caída de los bonos y la suba del dólar  pueden complicar aún más la inflación y eso profundizar la erosión en la voluntad de los votantes con Cambiemos.

Recuerdan que con la suba del dólar  de 3,5% del miércoles, el tipo de cambio está a 15% del techo de la banda superior de la zona de no intervención (ZNI). Según el JP Morgan, esto genera más presiones inflacionarias, que harán más daño al caudal político del Gobierno.

Anoche decían en las mesas de los bancos que el malhumor podría continuar. De hecho, los traders con más años encima ven al tipo de cambio en el medio de la ZNI, pero no más abajo.

Dicen que el campo no está liquidando: de hecho, lo hace a un ritmo de 50/70 millones de dólares diarios, muy poco. En el Central están atentos a que no se "pasen de vivos" y empiecen a vender.

Claro, Guido Sandleris no tiene en su ADN salir a presionar para que aparezcan los dólares de la soja. La pasividad y el "acuerdo de caballeros", tal como dice Nicolás Dujovne, también está dejando solo al BCRA para sumar más oferta y así tratar de amortiguar las presiones alcistas.