Economía

La codicia del clan Palladino y sus grúas

El mentado afán recaudativo de la administración que conduce el intendente de Neuquén, Horacio "Pechi" Quiroga, quedó aparentemente al desnudo hace sólo unos pocos días, cuando el concejal Francisco "Pancho" Baggio (Frente Neuquino) denunció "las maniobras" de un funcionario and family al servicio de la recaudación.

Lo que denunció básicamente Baggio es que el subsecretario de Transporte y Tránsito, Fernando Palladino, ubicó a sus familiares en puestos claves para asegurar la ejecución de los automovilistas que no pagan las multas por estacionar en lugares prohibidos.

Según el edil, el yerno de Palladino -Joel Assef- "es quien cobra los honorarios" de los expedientes que se inician contra los infractores morosos. Al tiempo que su sobrino -Fernando Said Palladino- es el director de Servicios Concesionados y se encarga de rechazar los planteos y descargos que realizan los infractores.

Baggio dijo estar convencido de que se trata de una recaudación para la "caja política"; y aseguró haber recibido documentación fehaciente de una treintena de vecinos, ejecutados por el municipio a raíz de deudas con la empresa privada que explota el estacionamiento medido (SAEM).

Al parecer, el afán recaudativo de Quiroga and company alcanzaría tal magnitud que las grúas -fieles exponentes de ello- ni siquiera se tomaron un respiro en medio de estas acusaciones que, claro está, fueron negadas por Palladino, hombre cercano al jefe comunal.

Este y otros engranajes de la maquinaria de recaudar no pierden el tiempo. Y tanto el Jefe como el secretario de Economía, José Luis Artaza, les tienen fe. Prueba de ello, la letra del Presupuesto oficial de este año, en el que se calculan ingresos por 15 millones de pesos en concepto de infracciones de tránsito, más otros 11.287.000 pesos por las que pueden llegar a realizar los agentes de la Policía provincial.

La maquinaria está aceitada. Y, hace un par de semanas, el Municipio publicó en el Boletín Oficial las notificaciones a 6.817 titulares de vehículos (la mayoría con más de un acta de infracción) que aún no pagaron las multas por estacionar donde no corresponde.

Lo hizo el organismo que conduce Palladino y que, dicho sea de paso, ya había lanzado otra avalancha de notificaciones cuando, en noviembre último, se las hizo llegar a 5.288 contribuyentes.

Una de las quejas de Baggio radica, precisamente, en que como los vecinos no leen el Boletín Oficial, no se enteran de las notificaciones y quedan expuestos a la ejecución lisa y llana.

Las grúas también se llevan su parte, y hacia fines de 2018 cuando los vecinos se preparaban para las Fiestas, la firma Sebastián Garuti tenía la suya: una actualización de precios por la que el municipio le pagó 452.879,40 pesos adicionales (en sintonía con la escalada inflacionaria).

Eso fue posible a través de un acta que firmaron el 31 de agosto y que también estableció en 621 pesos el precio de cada acarreo.

Y eso no es todo, ya que el afán recaudativo también ha llevado a que Quiroga explorara en el uso de las nuevas tecnologías. Fue así como -a mediados del último año- terminó habilitando una línea de WhatsApp para que los vecinos denuncien a los infractores de tránsito.

Sin dudas, una bocanada de aire fresco para el Tesoro. Como también tuvo la suya el SAEM, cuando cerca de las Fiestas, se lo bendijo con un aumento en la tarifa del estacionamiento medido.

En fin, toda una maquinaria muy bien aceitada que ahora está bajo la lupa.

Las grúas no pierden tiempo

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