Politica

Para Cambiemos, el Sur no existe

Por Daniel Olivera

Por más que el laboratorio de Marcos Peña le ponga garra y creatividad, la realidad muchas veces es cruel y siempre sentenciará cualquier pleito. 

¿Y que dice "la realidad" electoral más abajo del paralelo 38 (cruzando el río Colorado), justo donde comienza la mítica Patagonia? 

Dice que Cambiemos es una entelequia. Una entidad sin rumbo ni destino. El tiempo dilucidará si es bronca acumulada contra el presidente Macri, una rebelión masiva contra los aparatos políticos porteños o "nacionales", o el simple devenir de una alianza de oportunidad que nunca pudo arraigarse en esa tierra aún virgen.

Parece una burla de las circunstancias, porque no hubo un presidente que le gustara tanto descansar en la Patagonia (en Villa La Angostura, Neuquén, para ser más precisos) que a Mauricio Macri. Néstor Kirchner no cuenta en esta historia, porque su cariño se circunscribía a los confines de Santa Cruz.

Pero Mauricio Macri encontró en La Angostura no su lugar en el mundo, entre otras cosas porque este es inmenso, pero si "su" refugio argento junto a su mujer y la pequeña Antonia. Y entonces parece una paradoja del poder, que los patagónicos le den la espalda con tanta determinación.

Si sumamos los votos efectivos de la elección a Gobernador del 10M en Neuquén y las de ayer domingo en Río Negro (a Gobernador) y la PASO de Chubut, tenemos 1.067.772 sufragios. De los cuales los tres candidatos que participaron con el sello Cambiemos (Pechi Quiroga, Lorena Matzen y Gustavo Menna) apenas lograron sumar entre los tres 119.032 votos. Esto es apenas poco más del 9% de los votos emitidos.

Río Negro vendría a ser el Waterloo de Cambiemos. Su candidata consiguió apenas 20 mil votos, un vergonzoso 5,6%. Quiroga y Menna fueron humillados pero sacaron 15,2% y 14% respectivamente.

Los intentos de la Rosada por hacer make up electoral solo contribuyen a hacer más visible la contundencia de la derrota. Y el mayor daño se verá en los próximos meses, cuando Cambiemos quede relegada a ser una fuerza testimonial en los concejos deliberantes, las legislaturas provinciales y - lo que es más grave aun- en las representaciones en Diputados y el Senado. También será muy dañino para el manejo de la campaña presidencial, ya que con una merma tan drástica de los cargos electivos, Cambiemos perderá buena parte de su manejo clientelar en las tres provincias.
Casi con seguridad, el 21 de julio las malas noticias seguirán llegando desde el Sur. Ese día la gobernadora Rosana Bertone convocará a elecciones anticipadas y su rival más fuerte será el Kirchnerista intendente de Río Grande, Gustavo Melella. Al candidato de Cambiemos le auguran un destino más cercano al de Río Negro que al de su par en Neuquén.

Así las cosas, y en otra gran paradoja, la única que le trajo paz y sosiego al macrismo en el Sur, fue la "cuñada" Alicia Kirchner, quién con el simple expediente de dejar las elecciones provinciales para el mismo día de las nacionales, el 27 de octubre (cuando se cumplirá el noveno aniversario de la muerte de Néstor Kirchner), le evitó que otro disgusto anticipado le volviera a llegar al presidente Macri.