Politica

El MPN modo Terminator: cada vez más invencible en su terruño

En sus 57 años de historia, el Movimiento Popular Neuquino ha vivido internas prácticamente épicas, de las que ha salido fortalecido. De hecho, ha ganado todas las provinciales desde su fundación, el 4 de junio de 1961, a la fecha. 

Pero fue a partir de los ´90 cuando estas internas, que el partido provincial se autoimpuso como obligación irrenunciable, ganaron en intensidad; en especial, dos de ellas (una de cuales enfrentó a los hermanos y fundadores, Don Felipe y Don Elías Sapag)

En 1991 Jorge Sobisch, impulsado por Don Elías, se impuso (con 19 mil votos) sobre el hijo de Don Felipe y actual diputado provincial, Luis Sapag (17.500 votos), y se convirtió en candidato a gobernador.

En 1993 falleció Don Elías. Y en 1995 el propio Don Felipe volvió a calzarse el traje de candidato para abrirse camino rumbo al que sería su quinto gobierno. La masiva concurrencia a las urnas, le dio a aquella interna el rango de histórica, a punto tal que se la recuerda como a "la madre de todas las batallas"

Aquella vez el fundador de la Neuquén moderna obtuvo 51 mil votos, frente a los 49.500 de Sobisch. Ya en 1999, Sobisch volvió a la carga y venció (con 35.200 votos) a uno de los hijos de Don Elías, Rodolfo "Pipe" Sapag (quien logró 33 mil votos). En 2003 las expectativas se vinieron a pique y así lo reflejaron las urnas, en las que Sobisch le propinó una soberana paliza a Fernando Morales. 

Tanto que obtuvo cerca del 90% de los votos, y se encaminó hacia el que sería su tercer mandato. Pero, apenas unos meses antes, se había registrado un quiebre al que se reconoce como la génesis misma del sector Azul. En su rol de vicegobernador, Jorge Sapag había acompañado con lealtad a Sobisch; pero sorpresivamente rechazó el ofrecimiento de repetir la fórmula e ir por la reelección. Augusto o JAS -como muchos prefieren llamar a Jorge Augusto Sapag- juzgó inapropiado plantear un enfrentamiento inmediato; y, lejos de eso, volvió literalmente al llano y comenzó a patear la provincia.

Así construyó la candidatura, con la que derrotó al ingeniero Pedro Salvatori en la interna, y se encaminó hacia el que sería su primer gobierno: El de 2007 - 2011, por supuesto. Augusto subrayó aquello de la Tierra de Confluencias y encaró un gobierno que tuvo como concepto distintivo al de la paz social, indispensable para recomponer la armonía post Sobisch. 

Ya en 2011 retornó el verdadero folclore de la interna. Sobisch intentó volver y desplegó una novedosa campaña con un pegadizo jingle sobre el regreso, luego frustrado. "Se viene el bigotazo", decía. 

Augusto se impuso sin atenuantes, y enfiló hacia el desafío electoral del que saldría convertido en gobernador reelecto. Después, ante la imposibilidad de repetir, el sector Azul sacó a la cancha a la nueva generación que encabeza y lidera el actual gobernador Omar Gutiérrez. La mira estaba puesta en 2015, pero fue en 2014 cuando Gutiérrez venció (puertas adentro) a dos de los pesos pesado. Primero al senador y secretario general del sindicato petrolero, Guillermo Pereyra, a quien derrotó en los comicios por cargos partidarios; y después a Sobisch, a quien venció en las internas por cargos electivos. Así, Gutiérrez se convirtió en el presidente del partido, y a los pocos meses ganó su derecho a representarlo en las generales. Desde siempre, las internas del MPN han marcado agenda en la vida política y social de la provincia toda.