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Delitos Ambientales comprobará si lo que dice Greenpeace es cierto

La fiscalía de Delitos Ambientales y Leyes Especiales autorizó a peritos de un laboratorio para que tomen muestras del suelo del basurero de desechos tóxicos de Treater S.A., la empresa enemiga de Greenpeace. De esta forma, se confirmaría si las investigaciones de la ONG sobre el daño del suelo son correctas. 

Se trata de un repositorio de cutting, donde se secan y tratan los lodos de perforación que son descartados durante el proceso de extracción de petróleo y gas no convencionales. El vertedero recibe cada día los residuos de las empresas YPF, Total y Shell, entre otras que operan en la zona.

Ahora la fiscalía realiza un estudio "tricapa", que consiste en tomar estratos de subsuelo a diferentes profundidades para determinar si hubo filtraciones de las piletas donde las empresas depositan los desechos. La medida se realizó el viernes 29 de marzo mediante un allanamiento impulsado desde la fiscalía especializada, el cual fue autorizado por la jueza de Garantías Ana Malvido. 

Desde el Ministerio Público Fiscal detallaron que en las próximas semanas, el laboratorio entregará los resultados de los análisis y allí se definirán los próximos pasos a seguir. La investigación del caso está a cargo del fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid, junto a los integrantes de la fiscalía de Delitos Especiales.

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Greenpeace lleva más de dos años con la empresa en la mira y monitoreando la zona. En mayo de 2018, un equipo de Greenpeace tomó 10 muestras de agua, sedimentos y lodos de dos sitios de fracking y del basurero petrolero. "Se encontraron altos niveles de polución que evidencian la falta de protección y una contaminación directa en los suelos y potencialmente en las napas. En los residuos se hallaron presencia de hidrocarburos y componentes volátiles que podrían alcanzar comunidades cercanas a la planta", denunció ONG ambientalista.

"Por otro lado, los lodos que conforman los residuos de la perforación hidráulica contienen metales pesados y elementos radioactivos como radón, radio o uranio. Estas sustancias tóxicas se liberan al aire o al agua y, además de los efectos sobre la salud causados por el impacto de las emisiones en el aire y el agua, tienen efectos sobre el medioambiente. Más del 40% de las sustancias causan impactos que dañan a la vida acuática y a la fauna", añadió Greenpeace.

A pesar de las denuncias, Greenpeace hasta ahora no tuvo demasiado éxito. Consiguió ser durante unas 48hs el foco de atención en medios regionales gracias a una medida de fuerza en la que los miembros ambientalistas se encadenaron frente a la entrada de la sede de Treater en busca del cierre de la planta. Si bien lograron difundir su trabajo, no consiguieron su cometido hasta ahora.

Imágenes de Greenpeace

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