Politica

Se huele un tufillo a portazo de Quiroga

Por Martín Cabrales

La crisis que sufre Cambiemos y que tuvo otra expresión contundente con la ruptura de esta alianza en Córdoba, tiene su correlato en Neuquén, donde no sólo implosionó el PRO -con denuncias de traiciones y todo- sino que, además, reverdecieron los reproches del radicalismo neuquino a la administración macrista.

Ahora, tras el fracaso del intendente Horacio "Pechi" Quiroga en su tercer intento por acceder a la gobernación, el presidente de la UCR en la provincia y flamante diputado provincial electo, César Gass, lanzó otro dardo hacia Buenos Aires.

En diálogo con la AM550, Gass -quien, hasta donde se sabe, no se larga a hablar si no es autorizado por el jefe- dijo que el gobierno nacional no les brindó el apoyo que necesitaban. Es más, pronunció una frase que hasta sonó a advertencia: "De cara a las municipales vamos a pedir que el gobierno nacional tenga otra actitud".

En La Rosada ya habían dicho que si Quiroga perdía se iba de Cambiemos. Perdió feo y en el ambiente ya se percibe un tufillo a portazo. No obstante, aún no está dicha la última palabra.

Como manotazo de ahogado, el líder neuquino de Cambiemos ha desestimado ante el diario Río Negro cualquier posibilidad de irse y reafirmó que el partido "es una herramienta que tiene como objetivo derrotar al populismo".

Cabe recordar también que poco antes de los comicios, Quiroga intentó -sin éxito- despegarse de Macri, y recibió la visita de referente del radicalismo, que ahora tienen una mirada algo irreverente hacia adentro de la alianza. Entre otros, estuvieron Martín Lousteau (Capital Federal) y Alfonso Prat Gay (Tucumán).

Hay más. Gass ya había pataleado algunas semanas antes de las elecciones por lo que en el quiroguismo interpretaban como el escaso respaldo de La Rosada. Mientras que sobre el cierre de la veda el diputado nacional por el PRO, Leandro López, llamó a no votar a Quiroga para asegurar la derrota de Ramón Rioseco, quien fue el candidato a gobernador por el kirchnerismo. En fin, una amalgama de infortunios que hicieron de esta la más penosa campaña electoral de "Pechi".

Lo que viene de aquí en más es la estrategia para las municipales de octubre, para las que Quiroga (quien no puede repetir en la intendencia) aún no definió públicamente a su sucesor. De eso se hablará seguramente en la reunión que el radicalismo vernáculo ya tiene en agenda.

Se entiende que serán semanas duras y con caras largas, producto del indecoroso tercer puesto en la ciudad capital a la que se reconoce como su fuerte. Es probable que también se escuchen cuestionamientos.

De hecho, ya los hubo en las redes y una de sus destinatarias fue la secretaria de Desarrollo Humano del municipio, Yenny Fonfach, quien fue la jefa de esta campaña plena de amarguras para un jefe comunal, que -es justo reconocerlo- tiene el cuero duro y ha sabido resurgir de las derrotas.

No obstante el simple hecho de repasar los números que la elección a gobernador arrojó en su bastión, deprime a cualquier quiroguista de ley: Omar Gutiérrez (36,28%), Rioseco (21,34%) y Quiroga (18,97%).

Sólo se impuso en 13 mesas y ahora los tiempos lo apuran; entre otras cosas porque el MPN ya tiene resuelto su candidato a intendente.

A varios kilómetros de aquí, en Córdoba, tal magnitud alcanzó la crispación intestina de Cambiemos, que el diputado nacional Mario Negri irá en busca de la gobernación por un lado, y su correligionario Ramón Mestre lo hará por el otro.

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